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miércoles, 17 de marzo de 2021

La lectura de hoy: Un triste ciprés, de Agatha Christie

 "A los veintiún años, Mary Gerrard era una criatura encantadora, con la realidad de la rosa silvestre flotando a su alrededor como una aureola;  poseía  un cuello largo, como de cisne, y nacarado; sus cabellos, de color de oro, enmarcaban su cabeza exquisitamente modelada, cayendo en bucles que reflejaban la luz del sol. Sus ojos, de un color azul oscuro, chispeaban inteligentes"

Publicada en 1940, Un triste ciprés es otra de las muy buenos misterios clásicos que nos ofreció Agatha Christie a lo largo de su exitosa carrera.
Una joven heredera es procesada por asesinato. Cuando todo apunta a su culpabilidad, Hercule Poirot es convocado para investigar el caso.
Desde el punto de vista formal, el libro comienza con un prólogo, en tiempo presente, mostrando a la acusada ante el tribunal; una primera parte, en retrospectiva, donde se narra los sucesos que llevaron al homicidio. Una segunda parte donde aparece el detective belga llevando a cabo su investigación; y una tercera parte, desarrollada durante el juicio, - como ya ensayó la autora en su primera novela, y como luego perfeccionaría en su célebre "Testigo de cargo"-,  donde se leen los alegatos, se interroga a los testigos, y se da el veredicto y la resolución del crimen. 
De forma diferente a otras novelas en que fue protagonista, aquí la solución se da en el tribunal, y Poirot se limita a explicar, en un último capítulo, y ante quien lo contrató, cómo logró resolver el misterio.
Otra particularidad que destacamos es que se cuenta parte de la trama en forma de cartas que se intercambian algunos personajes.
Por último es de destacar una mejor caracterización  de los protagonistas , con mayor profundidad psicológica,  que en las novelas anteriores.
Por todo lo antedicho, recomendamos la lectura de esta, quizás no tan conocida, novela de esta tan querida autora.

"Rápida, impulsivamente, la besó en una mejilla y salió del aposento. Hizo bien, quizá, en no volver la cabeza y ver el rostro de ella."




martes, 20 de marzo de 2018

Del libro a la pantalla: Hoy, Testigo de cargo


Testigo de Cargo es una excelente película filmada en 1957 por el gran director austríaco Billy Wilder. Está basada en una popular novela corta y luego obra de teatro de Agatha Christie. 
Cuenta con un gran reparto, donde destacan primerísimas figuras del cine, como Charles Laughton, Marlene Dietrich, Tyrone Power y Elsa Lanchester. 
Su trama es simple, Leonard Vole, un hombre agradable y simpático, es acusado del asesinato de una acaudalada señora que lo había dejado como beneficiario en su testamento. Las pruebas circunstanciales en su contra parecen abrumadoras, pero un prestigioso abogado se dispone a defenderlo.

Sobre la génesis de su obra, en su Autobiografía, Agatha Christie afirma:

“era una de mis piezas preferidas; me gustaba más que casi ninguna otra. Pero no quería escribirla; me aterrorizaba hacerlo. Peter Saunders, que tenía grandes dotes de persuasión, me forzó, me intimidó amablemente y me aduló con sutileza: 
- Por supuesto que puedes hacerlo 
- Pero no sé una palabra sobre procedimientos legales. Me haría un lío 
- Eso no es un problema. Tu estúdialo y luego tendremos a mano un abogado para corregir anomalías y supervisar que todo vaya bien. 
- No puedo escribir la escena de un juicio. 
- Claro que puedes, has visto representadas muchas escenas de ese tipo. Puedes estudiar vistas de causas. 
- No sé… No creo que pueda. 

Peter Saunders continuó diciendo que, por supuesto, podría, y que empezara pronto porque quería la obra rápidamente. Hipnotizada y, como siempre, sometida al poder de su sugestión, me leí cantidad de ejemplares de la serie Juicios Famosos, consulté con pasantes y abogados, y, al final me interesé sobre el tema. Me di cuenta de que estaba disfrutando, de repente, en uno de esos maravillosos momentos de tremenda inspiración que por lo general duran poco, pero que te llevan a la orilla como una larga ola. <Esto es fantástico; lo estoy haciendo; esto funciona; ahora, como va a seguir la cosa> Es el preciso momento de verlo todo claro, no en el escenario, sino en la mente. Ya está todo. La trama real, el juicio real – todavía sin el Old Bailey porque no había estado en él - todo el esquema de la escena ante el tribunal, grabado en mi mente. Veía al joven desesperado y nervioso sentado en el banquillo y a la misteriosa mujer que llega como testigo a declarar, no en favor de su amante sino apoyando al fiscal. Es una de las obras que he escrito con más rapidez”



Pese a que hay una investigación de asesinato de por medio, la película está narrada con mucho humor, por ejemplo, los cruces verbales y comentarios del juez, los abogados y algún testigo, durante el juicio.
Como si fuera una película dentro de otra, la interacción y los irónicos diálogos entre el abogado y su enfermera, interpretados magníficamente por Charles Laughton y Elsa Lanchester, (matrimonio en la vida real) son de antología, y, por si mismos, hacen que valga la pena ver esta película una y otra vez. 
Billy Wilder, que filmó esta película por pedido de Marlene Dietrich, atribuyó el éxito de la misma a la labor de Charles Laughton en el rol principal. 
Por último, cabe destacar la maestría con la que el director introduce elementos para reafirmar el suspenso o la acción dramática, al mejor estilo Hitchcock, como cuando, hace que el monóculo del abogado haga brillar la luz sobre el cuchillo. 
En definitiva, Testigo de Cargo es una magnífica obra que merece ser vista, y que, sin duda, disfrutarán todos los amantes del suspenso, y todos los amantes del buen cine.
Se la puede ver por You Tube On demand

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