Mostrando las entradas con la etiqueta Lorenzo Silva. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Lorenzo Silva. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de marzo de 2022

La lectura de hoy: Lejos del corazón, de Lorenzo Silva

"Quizá el mayor reto del arte de vivir consista en haber descubierto una manera de seguir prendido a los días cuando la vida empieza a mandarte señales de que has empezado a serle prescindible. "

Publicada en 2018, a 20 años de su primer caso, Lejos del corazón, nos presenta otra investigación de Bevilacqua, Chamorro, y su equipo, cuando son enviados a Algeciras, en la zona del estrecho de Gibraltar, donde un joven empresario, involucrado con causas vinculadas a delitos informáticos, es secuestrado, y, pese a que su familia paga el rescate, no aparece, por lo que comienza a intervenir la Guardia Civil.

Es una novela, que, como las últimas que venimos leyendo de estos protagonistas, tiene una actuación colectiva. El narrador sigue siendo Vila, que sigue manteniendo sus métodos, sus creencias, dudas, sentimientos, opiniones, valores, su relación con sus seres queridos, y  su especial vínculo con Chamorro; y sigue compartiendo todo eso con nosotros; pero cobran más peso otros personajes, como por ejemplo Salgado, Arnau, y la Guardia Civil como institución,  y se destaca el trabajo en equipo y la camaradería entre el personal de las distintas jurisdicciones y secciones. 

La labor conjunta con la gente de Algeciras lleva a Vila a encontrarse con un antiguo amigo y compañero de armas, el capitán Álamo, quien también alcanza un protagonismo importante.

Las alternativas del caso tienen que ver con el crimen organizado, ya sea el contrabando, el tráfico de drogas o de personas, en una zona de frontera que el autor se encarga muy bien de mostrar en toda su complejidad y en todo su dramatismo.

Así como en toda su trayectoria Bevilacqua aparece con un carácter chandleriano, en la lucha casi quijotesca para honrar su uniforme y sus principios, buscando el bien y la justicia para las víctimas, aquí, toda la institución asume ese carácter, luchando con escasos medios contra los males que imperan en el siglo XXI: el ciberdelito, el crimen organizado, y la tragedia de los refugiados que intentan ingresar a esa quimera que para ellos es Europa. 

En cuanto a Vila, queda muy claro desde las primeras páginas que , ya pasados los 50, se siente mayor, más cerca de su jubilación; hace notar constantemente las diferencias generacionales; la novela, además comienza con la emoción y los sentimientos cruzados que afronta cuando su propio hijo jura la bandera como guardia civil. También destaca el orgullo que siente por su equipo, y el grado de confianza y cercanía entre él y Chamorro.

En síntesis, otra excelente novela que nos permite volver a encontrarnos con amigos entrañables y que revaloriza, dentro del género, - y sin quitarle nada a los protagonistas individuales - , el peso institucional en la lucha contra el delito. 

Para finalizar, alguien muy "cercano" a Vila, cantaba que "20 años no es nada", pero en cada novela , al mismo tiempo que vemos crecer a los personajes (y no solamente en años) , vemos también que  se va agregando algo más, un plus, un agregado, que, paradójicamente, contradice el título, y acerca a esta saga y a sus protagonistas, a nuestro corazón.


"Estábamos donde habíamos buscado estar desde que habíamos llegado allí, dos semanas atrás: en el gozne que lo explicaba todo. Y también, quizá, donde nos habíamos preparado toda una vida para estar: allí donde sentíamos, tanto ella como yo, y ella conmigo y yo con ella, habernos hecho quienes éramos."







sábado, 4 de septiembre de 2021

La lectura de hoy: Tantos Lobos, de Lorenzo Silva

 "Nadie escucha. Nadie entiende.
A nadie le interesa....."

"....en aquellas demoledoras palabras de Thais sentí que quedaba sentenciado todo lo que de veras importaba: por qué y en qué forma en el mundo en que vivíamos podían arruinarse de golpe y para siempre dos vidas, sin que nadie acertara a impedirlo, antes de cumplir los dieciséis."


Publicada en 2017, Tantos Lobos reúne cuatro relatos cortos protagonizados por Bevilacqua y Chamorro: "547 amigos", "Antes de los 16", "Cuatro novios", y "La hija única"; que narran sendas y rutinarias investigaciones policiales donde las víctimas son menores de edad.
Con el estilo, la claridad, y la calidad a que nos tiene acostumbrados, - a estas alturas no hay sorpresas - , el autor nos presenta investigaciones policíacas en las que además, transforma al narrador y protagonista, en cronista de los cambios sociales, las diferencias generacionales y, sobre todo, de uno de los tantos y más serios problemas de este siglo XXI: el alto grado de vulnerabilidad, e incluso ,muchas veces, de indefensión , en que se encuentran nuestros niños y adolescentes. Lo que, como el propio Silva escribe acertadamente en el prólogo,

"...señala la necesidad de contar con gente como Bevilacqua y Chamorro y sus referentes reales. Gente que les haga sentir a los muchos lobos que entre nosotros habitan que Caperucita no está sola en el bosque. Que hay a quien le importa lo que puede sucederle, hasta el punto de dedicar su vida a protegerla."

Recomendamos, entonces, la lectura de esta "Tantos Lobos", que nos permite reencontrarnos con dos personajes queridos y queribles, y con un autor que no solo es ya un claro referente de lo muy bueno del género policial español contemporáneo, sino que también da claras muestras de que, aún sin salirse del canon propio del género, se puede ir mucho más allá y reflejar, - con una prosa que nos atrapa, y a la vez que nos entretiene, nos hace reflexionar - ; la realidad social contemporánea y sus muchas problemáticas.








domingo, 1 de agosto de 2021

La lectura de hoy: Donde los escorpiones, de Lorenzo Silva


 "El cielo no era azul, sino de un tono entre gris y arenoso, que a duras penas se distinguía de la tierra. Hermoso o inhóspito, o ambas cosas a la vez, aquel sería nuestro paisaje por algún tiempo, así que más valía que nos fuéramos acostumbrando"

Publicada en 2016, y ambientada en 2014, Donde los escorpiones, lleva a un ya veterano , - por lo menos así se siente - Bevilacqua , y a su equipo, a la base que el ejército español tenía por entonces en Afganistán , para investigar el asesinato de un soldado español allí acantonado.
A los elementos conocidos, - queda claro, a estas alturas, que la investigación de un crimen implica, entre otras cosas, una rutina de trabajo en equipo, además de la interacción en lo personal entre Vila y Chamorro, encontramos una perfecta complementación profesional con Salgado y Arnau - ; se le agrega la descripción de la vida en la base y lo que implica tener que ser soldado a la vez que policía y estar en un territorio hostil y bajo una sensación de peligro latente ; y la necesaria colaboración con otras fuerzas, tanto españolas, como italianas y norteamericanas, y con los mandos.
Mientras investiga, nuestro protagonista no deja de reflexionar sobre su propia vida, sobre el cumplimiento del deber, sobre la tragedia que implica todo conflicto armado, sobre las causalidades y las consecuencias de los actos humanos, y , desde esa perspectiva, de tratar de entender la esencia del drama afgano.
Con claras referencias al "Desierto de los Tártaros", y algún toque rioplatense, nos encontramos, en definitiva, con una nueva oportunidad para disfrutar, - y a la vez reflexionar -, en otra muy buena novela de un autor que ya se cuenta entre nuestros favoritos.


 



miércoles, 23 de septiembre de 2020

La lectura de hoy: Los cuerpos extraños, de Lorenzo Silva

"Los letreros luminosos de las discotecas y los bares de copas, apagados y legibles apenas a la luz de las farolas, hacían patente que en aquel momento la vida sucedía en cualquier otra parte, y que una vez más éramos esos seres fuera de lugar con los que la sociedad, y quienes la dirigían, contaban para remangarse y meter las narices hasta el fondo de lo que la mayoría de la gente ni podía ni, en el fondo, quería saber"

A principios de este año, en lo que, por estos lares del sur eran mis vacaciones de verano, tuve la suerte de encontrar en una librería de viejo, El lejano país de los estanques, y conocer así a Vila y a Chamorro, esos queridos y tan particulares guardias civiles, a quienes, desde entonces, y sin que lo sepan, voy siguiendo en sus vidas y acompañando en sus aventuras.
Y en esta novela, tan buena como las anteriores, esas "aventuras" los llevan a un pueblo de la costa del Mediterráneo, cuya joven alcaldesa fue asesinada.
Desde el punto de vista narrativo así como en lo que hace a la construcción de la trama, Los cuerpos extraños no presenta mayores sorpresas respecto de lo que venimos leyendo de la saga, y se mantiene fiel a los cánones del género. 
Hay aquí, también, una muy lograda caracterización de personajes y situaciones, matizada con comentarios y reflexiones del narrador, algunos cargados de humor e ironía, otros más serios e incluso amargos; que enriquecen el relato.
No faltan alusiones a series de tv, alguna película, algún personaje de ficción , algún libro, o algún tema musical.
Vila mantiene aquellas características que tanto nos gustan, como el actuar siempre en nombre de la víctima, ese sentido de cumplir con el deber y "hacer lo correcto" , el buen trato como norma, la empatía hacia el genuino dolor de los deudos, su visión tan particular de la vida y del mundo, la lealtad para con los suyos, y esa especial relación con Chamorro que , como ya viene ocurriendo, es toda una trama en sí misma. 

"- Qué haría sin ti, Virgi.
- Nada, deslizarte rápidamente hacia la decadencia."

Pero la nota de distinción está dada, en gran parte por la evolución de los protagonistas, que el autor, sabiamente, hace tener la edad acorde al paso del tiempo entre publicación y publicación. Esto hace que, aquí, Vila esté rondando los cincuenta, mientras que la sargento está cerca de cumplir cuarenta años; y, naturalmente, el paso de los años, y sus propias experiencias vitales y laborales, les da a ambos una mayor profundidad como personajes y los hace, - cada vez más -, más humanos. 
Otra evolución que se viene notando, ya desde las obras anteriores, y en un acercamiento a la novela de tipo procedimental, es que la investigación es un trabajo colectivo, además de Arnau y Salgado, que ya son partes claves del equipo, se suman oficiales y agentes de otras jurisdicciones, y, dada la complejidad del caso - el asesinato ocurre mientras se investigaban casos de corrupción y maniobras de lavado de dinero - , de otras secciones, lo que también da pie a que, aún en el marco de la colaboración y camaradería que siempre se mantiene, se produzcan situaciones que motivan agudos comentarios por parte del cronista.
En definitiva, una excelente novela, que, digna sucesora de las anteriores, es mucho más que una novela policial.


"Hay momentos, en casi todas las investigaciones, en que los acontecimientos escapan al control del investigador. La experiencia enseña que suelen ser, también, los momentos en que la investigación se pone interesante."










lunes, 17 de agosto de 2020

La lectura de hoy: La marca del meridiano, de Lorenzo Silva


“Hay ciertas ocasiones y coyunturas, en este raro asunto entremezclado que llamamos vida, en que uno toma el universo entero por una gran broma pesada, aunque no llega a verle la gracia sino vagamente, y tiene algo más que sospechas de que la broma no es a costa de otro que uno mismo”



La marca del meridiano, justa merecedora del Premio Planeta 2012, nos presenta un nuevo caso de Bevilacqua y Chamorro, mucho más intenso, complejo y emotivo que los anteriores.
Han pasado quince años desde su primer caso juntos, y ambos - ya son brigada y sargento, respectivamente - gozan de la confianza y el respeto mutuo luego de tantos años de trabajo conjunto.
Un miembro retirado de la Guardia Civil es torturado y asesinado, y al investigar se descubren casos de corrupción que involucran a  la víctima y a otros miembros de la Guardia Civil, lo que hace que, para el equipo investigador, este no sea un caso más. 
Pero hay otro elemento que le da un carácter especial a la novela, la víctima era un antiguo jefe, amigo, y mentor de Vila, por lo que éste, que ya se nos aparecía más desilusionado y pesimista, se ve afectado personalmente al ver renacer, - entre canciones de Serrat - ,  a los  fantasmas de su pasada vida en Barcelona.
Por último, el caso agrega un nuevo eslabón en esa subtrama paralela que narra la relación entre él y Chamorro.

"Rubén, no me chupo el dedo. y te conozco como si te hubiera parido. Hay algo que no me has contado y que sabes que deberías contarme. Puedes ocultárselo a él, pero a mí no. No te lo consiento."


Con el estilo narrativo que ya conocemos, con una trama muy bien desarrollada, que retrata magníficamente el contexto de la época, y donde, junto al curso de la investigación y los ya entrañables diálogos y contrapuntos entre los protagonistas principales, encontramos , frente al crimen y la corrupción, valores como la lealtad, la amistad, el honor, y la posibilidad de redención.
La marca del meridiano, es, entonces, mucho más que una novela policial; constituyendo una excelente opción de lectura que, desde ya, recomendamos.









domingo, 26 de julio de 2020

La lectura de hoy: La estrategia del agua, de Lorenzo Silva

"Las circunstancias difíciles son las que muestran a los hombres. Cuando des con una, recuerda que la divinidad te prueba oponiéndote a ese duro contrincante. Pero recuerda que la puerta está abierta. No seas más cobarde que los niños, sino que igual que ellos cuando algo no les gusta dicen: "ya no juego", tu también, cuando te parezca que las cosas están de esa manera, di "ya no juego" y márchate. Pero si te quedas, no te quejes." 

Tan buena y atrapante como las anteriores, y con su mismo estilo narrativo, La Estrategia del agua nos presenta a  - nuestros, ya, amigos - , Vila y Chamorro, investigando un nuevo crimen. en este caso, el asesinato de un hombre en Madrid, a manos de sicarios.
Nos encontramos con  una novela de tipo procedimental, donde, más que descubrir al culpable, se trata de encontrar elementos incriminatorios, y de dar caza a quien cometió y a quien ordenó el crimen.  
Han pasado varios años desde su primer investigación, y vemos a un Vila más cínico y desilusionado en una primera década de siglo,  que se vislumbra con casos cada vez más complejos de resolver, -  bandas criminales, por ejemplo, - y un ámbito judicial donde muchas veces se hace uso y abuso de instancias legales que no siempre devienen en  el triunfo de la justicia. 
Al mismo tiempo, - y aquí radica la riqueza del personaje - , lo vemos más humano, más sabio, más reflexivo, y por todo lo antedicho, con un marcado sentido de empatía hacia las víctimas - lo que lo lleva a indagar en la personalidad del hombre asesinado; y de búsqueda de justicia. 
Además de la dupla protagonista, cuya relación e interacción ya constituye una trama en si misma,  - con una Virginia Chamorro que también crece y se enriquece como personaje - , cobra más participación la cabo Salgado, y aparece un nuevo integrante, el joven guardia Arnau, por lo que se refuerza la  imagen de una  labor colectiva.
En síntesis, una muy buena novela que, además de lo estrictamente policial, nos brinda una nueva ocasión para reencontrarnos con personajes tan humanos como queribles,  en una excelente opción de lectura, que, desde ya, recomendamos.





sábado, 30 de mayo de 2020

La lectura de hoy: La reina sin espejo, de Lorenzo Silva



"A medida que van pasando los años y me voy haciendo mayor, creo cada vez con más convicción que hay algo cierto y nítido entre todas las sombras irreductibles que conforman la condición humana:  que la vida sea una cruz insoportable, o una aventura curiosa y digna de ser recorrida, es una cuestión en la que influye notablemente lo bien o mal que uno haya podido dormir la noche anterior"

Tan buena como las anteriores, y, siguiendo el mismo estilo narrativo, en La reina sin espejo, Lorenzo Silva nos ofrece una nueva aventura de Bevilacqua y Chamorro. 
En este caso, el asesinato de una conocida periodista lleva la investigación, primero a las afueras de Zaragoza, donde se halló el cadáver, y luego a Barcelona, donde residía la víctima y su entorno.
Además de lo referente a la investigación policíaca, en la que se destaca la colaboración entre distintas fuerzas - Jueces, Guardia Civil de distintas jurisdicciones , y Policía Autonómica Catalana -; y el uso de la tecnología para investigar pistas y sospechosos, lo que acerca esta obra al subgénero de "novela procedimental", vemos mayor cantidad de páginas dedicadas a mostrarnos más a los protagonistas.
Por un lado, el paso del tiempo respecto a su primer caso, vuelve a Chamorro - siempre desde el punto de vista de Vila - , más endurecida, más cínica ante la vida, con más peso en su espalda, más parecida a él. 
Pero lo principal pasa por las mayores referencias personales: ir  a Barcelona implica para Vila volver al lugar donde había iniciado su carrera, y a encontrarse con viejos amigos, viejas historias, y viejas heridas.
Así, nos encontramos con dos protagonistas que, más allá de su perfecta colaboración profesional , aunque reticentes a compartir sus sentimientos, - y sus penas - , se acompañan  y se hacen saber que, aún en silencio, pueden contar el uno con la otra.
Con sus dosis de humor, muchas referencias literarias, alguna alusión a los regionalismos y nacionalismos, - en ese sentido prima la colaboración armoniosa - y una muy buena descripción de ambientes y de personas, y con dos grandes personajes que crecen  novela a novela - y no solo en sentido cronológico - , que mantienen el mismo profesionalismo y la misma sensibilidad ante el drama humano, pero con mayor experiencia vital, que los hace más reflexivos, más sabios, más desencantados, y en definitiva,  más humanos ; tenemos, con esta novela, entonces, otra excelente opción de lectura, que desde ya recomendamos.



sábado, 2 de mayo de 2020

La lectura de hoy: Nadie vale más que otro, de Lorenzo Silva

"No me gusta, ni siquiera por una presunta buena causa, sumarme al club de los que abusan de sus semejantes. Contra ese club, en todas sus formas, es contra lo que lucho, en el trozo de trinchera que me toca defender"


En este volumen, Lorenzo Silva presenta cuatro historias cortas que nos permite reencontrarnos con la que ya consideramos una de nuestras  duplas policíacas favoritas, Bevilacqua y Chamorro.  En palabras del autor, "Un par de personajes surgidos casi por casualidad, en una especie de apuesta conmigo mismo por crear unos investigadores criminales genuinamente españoles, que indagaran casos acordes con la realidad actual del país en el que vivo"
Narradas con el ritmo ágil y  y con el estilo al que ya nos tiene acostumbrados, los relatos que incluye son Un asunto rutinario, Un asunto familiar, Un asunto conyugal , - que fuera llevado a la pantalla - , y Un asunto vecinal, escritos entre 2002 y 2004 y publicados previamente, por separado, en distintos medios.
Como bien  apunta el autor en su más que importante prólogo, se trata de relatos que hablan de esos crímenes que no suelen trascender, aquellos crímenes comunes, vinculados a la gente común y que constituyen la mayoría de los casos criminales que debe investigar la policía cotidianamente y en forma casi desapercibida para la opinión pública. Como afirma Silva: 
" Bevilacqua y quien le escribe creemos que el misterio que verdaderamente nos concierne es el de las cosas cotidianas, incluso el de las gentes y los asuntos vulgares y rutinarios, que sólo lo son, en el fondo, cuando vulgar y rutinario es el ojo que los mira." 
Así, nos encontramos con la muerte de un traficante, el asesinato de una niña, una joven mujer asesinada y un trabajador extranjero que aparece muerto. Casos que sirven también para mostrarnos la dura realidad de la España contemporánea.
De esta forma, también, vamos conociendo mejor a esta mezcla de Maigret y Marlowe con el uniforme de Guardia Civil,  que recorre distintos lugares de España junto a Chamorro, quien ya es mucho más que su partenaire , -  de alguna forma pasa a ser su alter ego, más lógico, más racional, más eficiente en cuanto al funcionamiento de la rutina policíaca - , y, muchas veces, su cable a tierra. Ambos constituyen, entonces, dos seres que, en lo profesional, pasan a ser uno, y que página a página, libro a libro, se nos hacen cada vez más queribles,  pues, citando nuevamente a su creador
"en cada cosa que hacen se les puede reconocer como gente cercana, como dos pringados que salen adelante como pueden, que aciertan tanto como se equivocan, y que son quienes son más allá de los que les toca resolver y de los prejuicios que frente a su oficio puedan existir. En suma, y si se me permite la expresión, dos de nosotros."
A disfrutar, entonces con esta más que recomendable lectura.



domingo, 29 de marzo de 2020

La lectura de hoy: La niebla y la doncella, de Lorenzo Silva

"Ya me conoces, Virginia. En realidad soy un iluso. Sigo en esto, bueno, por si queda alguna esperanza de encontrar el modo de disuadir a la gente de que joda al prójimo. Y si no la hay, por completar el dibujo. Porque cuando alguien se cobra a un semejante, hay algo que exige que haya un perro dispuesto a cazar al cazador. Es un trabajo de mierda, pero alguien tiene que ocuparse. Alguien que no tenga nada mejor en lo que gastar su tiempo."

La niebla y la doncella es la tercera novela protagonizada por Bevilacqua y Chamorro, y, tan buena como las anteriores, nos muestra a la pareja de Guardias Civiles investigando el crimen de un joven ocurrido dos años atrás en las Islas Canarias.
Si bien continúa con el estilo planteado en las novelas anteriores, con una muy buena caracterización de personajes,  una ambientación natural funcional a la trama,  y elementos de humor para contraponer a la carga dramática, notamos aquí una mayor introspección del protagonista y narrador,   y una mayor presencia de elementos referidos a su vida personal  y a la de su compañera. Por ejemplo, Virginia Chamorro enfrenta una complicada relación de pareja, y "Vila" que muestra su sentimiento de culpa por estar alejado de su hijo, además,  se involucra en una relación con una joven Guardia. Por otra parte, su accionar se nos muestra muy aceitado en lo profesional y con un creciente grado de confianza en su relación. 
De esta forma, la novela se enriquece a través de las reflexiones, y también , por la forma en que, con silencios y "miradas",  diálogos y contrapuntos, - y  alguna discusión -, la dupla protagonista avanza en la resolución del caso.
Recomendamos entonces, esta tercera entrega de la saga, que nos permite reencontrarnos con estos personajes tan queribles, y con la obra de un autor en la que, más allá de lo estrictamente policial, cobra un valor especial, lo que no es poca cosa, el elemento humano.



miércoles, 26 de febrero de 2020

La lectura de hoy: El alquimista impaciente, de Lorenzo Silva

"Al azar le gusta adoptar los más diversos disfraces, y por los que escoge en ciertas ocasiones uno juraría que es un humorista incorregible"


"Tengo debilidad por las historias así; de hecho es lo que uno trata de desentrañar, cuando investiga un crimen. Una historia trabada, sólida, en la que todo se justifique y encaje, donde los hechos se sucedan necesariamente. Luego se encuentra lo que se encuentra, porque la vida, capaz de bordar tragedias tan hermosas como la de aquellas leonas del Ngorongoro, también resulta a veces practicante del brochazo más burdo." 


El alquimista impaciente es la segunda novela protagonizada por la dupla Bevilacqua - Chamorro,  a quienes ya conocimos en El lejano país de los estanques. Y, como ésta, es una muy buena novela, de ritmo ágil y atrapante.
La investigación comienza cuando, en el cuarto de un motel, se encuentra el cadáver de un hombre. Todo induce a que no hubo acción criminal, aunque Vila intuye que hay algo más. 
Tiempo después aparece otro cuerpo, y aquí ya no hay dudas de que fue un asesinato. Vila y Chamorro, entonces, vinculan los dos casos.
Se inicia así una trama que se va complejizando cada vez más  hasta el desenlace.
Otro aspecto que cobra fuerza, es la relación entre los protagonistas, que aparece aquí ya más aceitada y con más confianza entre ambos, con interesantes intercambios de opinión y complementación casi automática en su trabajo.
Vamos conociendo, además, una veta más reflexiva de Bevilacqua. Donde nos habla de la vida y la sociedad, sobre su empatía con las víctimas y su preocupación por hacer justicia en su nombre, sobre distintos aspectos de la investigación,  sobre su relación con Chamorro, sobre el trato con los testigos y sospechosos. 
La narración en primera persona facilita esta veta chandleriana, que hace de Bevilacqua un guardia civil más parecido a Philip Marlowe que a sus colegas uniformados, convirtiéndolo, junto con Chamorro, en dos investigadores muy queribles, y a esta novela, en definitiva, en una excelente opción de lectura, que, desde ya recomendamos, mientras vamos en busca de la tercera entrega de la saga.

martes, 28 de enero de 2020

La lectura de hoy: El lejano país de los estanques, de Lorenzo Silva

"Cuando un crimen es tan simple, tan espontáneo y tan lógicamente innecesario, todas las técnicas deductivas giran en el vacío. Hace falta un poli con olfato sobrenatural, pero éstos están todos muy ocupados rodando telefilmes en New York"


Otra muy buena muestra de que en las últimas décadas, España está ocupando un lugar destacado en el género policial , es esta entretenida novela con que Lorenzo Silva da comienzo a la saga protagonizada por los agentes de la Guardia Civil Bevilacqua y Chamorro. 
De lectura ágil y llevadera, - que además contiene muchas referencias al cine y al género -, la historia comienza cuando se descubre el cadáver de una hermosa mujer colgado de una viga en el interior de una casa, en una playa de Mallorca. Todo apunta a que la homicida es la dueña de la casa, la que, aparentemente, se dió a la fuga. 
Para investigar son enviados como agentes encubiertos estos dos detectives. Bevilacqua, - llamado Vila por sus pares -, quien oficia de narrador en primera persona, acostumbrado a trabajar solo, por su visión de la sociedad, su relación con sus superiores, sus valores, y su proceder, se nos aparece como esos detectives de la escuela hard-boiled al estilo chandleriano. Como buena contraparte, aparece la joven, inexperta, y reservada agente Chamorro, quien, con el correr de las páginas, se va ganando la confianza y el respeto de Vila, quien, además, comienza a verla, también, como la mujer atractiva que es. De esta forma, la relación entre ámbos, y los esfuerzos casi cómicos de Vila para no cruzar los límites profesionales en su relación, enriquecen el relato que, por demás, está planteado en tono ligero, con mucho humor,   - las mayores situaciones de "peligro" que viven los protagonistas tienen que ver con tener que ir a una playa nudista o alternar en lugares de diversión nocturna en busca de sospechosos -. 
Si bien casi no hay suspenso,  la trama policial está muy bien construida, y es para destacar, además, la aparición de interesantes personajes secundarios, entre los que, el Brigada Perelló se lleva los laureles.
Nos encontramos entonces con una excelente opción de lectura,  y con otra muy buena dupla de protagonistas, con los que, seguramente, seguiremos disfrutando, más temprano que tarde, al leer las siguientes novelas de la serie.




Destacados

La lectura de hoy: La estrella y la máscara, de D. Berger

  "La madrugada caía fría sobre la gran ciudad. No había nubes en el cielo, y las constelaciones diseñaban diabólicos mapas de mala for...

Páginas que sigo

Etiquetas