sábado, 8 de mayo de 2021

La lectura de hoy: Cartas sobre la mesa, de Agatha Christie

Seguimos revisando la obra de Agatha Christie, y es el turno de una novela muy particular por su desarrollo y la forma en que está planteada.
Cuando a Hércules Poirot le preguntaron cuál sería su crimen preferido para investigar, opinó:
"-Supongamos que cuatro personas están jugando al bridge Una quinta persona, que no conoce las reglas del juego, se habrá arrellenado en un sillón junto al fuego. Uno de los cuatro jugadores le habrá asesinado aprovechando el momento en que no le tocaba jugar. ¡He aquí el crimen perfecto. ¿Cuál de los cuatro jugadores es el asesino?"
La autora le hizo caso, y, en 1936 publicó Cartas sobre la mesa, donde retoma esta idea como eje central de la novela, en cuyo prólogo escribió:
"Existe la idea, bastante generalizada, de que una novela policíaca tiene cierto parecido a una carrera de caballos, pues como ésta, toman la salida un determinado número de participantes, igual que hacen los caballos y sus jinetes. Pueden ustedes apostar por el que prefieran. Pero, de común acuerdo, el favorito suele ser precisamente el opuesto al que lo sería en dichas carreras. En otras palabras: es un personaje completamente extraño a la cuestión. Localicen a quien parezca haber tenido oportunidades de cometer el crimen y, en el noventa por ciento de los casos, habrán acertado.
Como no quiero que mis fieles lectores desechen este libro con disgusto, prefiero advertirles de antemano que la novela que van a leer no es de la clase a que antes me refiero. Solamente hay en ella cuatro «participantes», cada uno de los cuales, con arreglo a determinadas circunstancias, pudo haber cometido el asesinato. Esto elimina, por fuerza, el factor sorpresa. Sin embargo, puede existir, según creo, pues cada una de ellos ha delinquido ya y es capaz de realizar nuevos crímenes. Se trata de cuatro caracteres completamente diferentes. El motivo que los impulsa al asesinato es inherente a la forma de ser de cada uno de ellos y, en consecuencia, también lo es el método empleado. Por lo tanto, la deducciones que se hagan deben ser totalmente psicológicas; pero tal cosa no deja de ser interesante, pues una vez que todo está dicho y hecho, es la mente del criminal lo que reviste mayor importancia."

Como casi toda su obra, esta novela es entretenida y de muy fácil lectura, y dadas las particularidades de la trama, - por otra parte, muy bien desarrollada - , los personajes tienen una notable caracterización.
Otro punto a destacar es la presentación de Ariadne Oliver, - alter ego de la autora - , donde, con mucho humor, se refiere a su labor de escritora y a la forma en que construye sus historias y sus personajes.
También aparecen los ya conocidos Coronel Race y Superintendente Battle. 
Los tres, colaboran en la investigación, aunque le toca, - naturalmente - , al detective belga, resolver el misterio.
Por todo lo dicho, recomendamos la lectura de esta muy buena novela.

domingo, 4 de abril de 2021

La lectura de hoy: Un cadáver en la biblioteca, de Agatha Christie

 

"Lo que yo digo es que si ha de aguantar una que se cometa un asesinato en su propia casa, lo menos que una puede hacer es sacarle todo el partido posible, si comprendes lo que quiero decir..."


Siguiendo con las reseñas de la vasta obra de Agatha Christie, es el turno de esta entretenida  novela publicada en 1942.
La tranquila y rutinaria vida de los Bantry se ve alterada cuando, una mañana, en su biblioteca, - ambiente vetusto y conservador si los hay -,  aparece el cadáver de una joven mujer llamativamente maquillada y con vestido de fiesta. 
La noticia rápidamente se expande por todo St. Mary Mead, y , naturalmente, Jane Marple acude para ayudar a sus amigos y resolver el crimen.
Tanto el título como el escenario inicial fueron elegidos por la autora haciendo referencia a un clishé de las novelas de detectives de la época tal como lo afirma en el prólogo a una de sus ediciones, 
" Durante varios años atesoré la posibilidad de una conveniente ´variación sobre un tema bien conocido´. Pero me impuse ciertas condiciones. La biblioteca en cuestión debía de ser una biblioteca altamente ortodoxa y convencional. Por otra parte, el cadáver debía de ser un cadáver disparatadamente absurdo y altamente sensacional."
La trama, que prontamente se ambienta en un lujoso hotel de veraneo, es una de las típicas historias de Christie; gira en torno a un anciano adinerado e inválido, una herencia en juego, y un reducido número de sospechosos.
Más allá de lo estrictamente criminal, la presencia de los vecinos y amigos de Miss Marple , - a quienes ya conocimos en otras publicaciones - ,  aunque breve en su protagonismo , le brinda a la novela un toque de familiaridad y cotidianeidad  no exento de humor,  que hace más disfrutable la lectura de esta obra que, desde ya, recomendamos.


miércoles, 24 de marzo de 2021

La lectura de hoy: Cinco cerditos, de Agatha Christie

 "A Poirot le acudió una rima infantil a la memoria. La reprimió. No debía pensar siempre en las aleluyas infantiles. Parecía haberse convertido en obsesión suya últimamente. Y, sin embargo, la rima persistía.
Este cerdito fue al mercado... este cerdito se quedó en casa..."

Publicada en 1942, Cinco Cerditos es otra de las tantas muy buenas novelas que escribió Agatha Christie a lo largo de su dilatada carrera.
Por un lado, es una típica novela al estilo Christie, - una casa rural, un asesinato, un número reducido de sospechosos...pero, además, contiene elementos particulares que distinguen a ésta del resto de los libros publicadas hasta entonces.
Amyas Crale, un afamado pintor, muere envenenado, y su esposa, Caroline, es declarada culpable del asesinato  y muere en la cárcel.
16 años después, la hija de ambos, que tenía cinco años cuando se cometió el crimen , acude a Poirot para que investigue el caso, alegando la inocencia de su madre.
Los cinco cerditos a los que alude el título, - una vez más la autora toma como punto de referencia una popular rima infantil - , son los cinco personas que acompañaban al matrimonio Crale  el día fatal.
Así, el detective belga, debe remontarse al pasado , - en ese sentido es adecuado el título de "Muerte retrospectiva", con el que se publicó en Estados Unidos -, y para eso, entrevista a estos cinco personajes y les solicita, además, que redacten por escrito lo que recuerdan de dichos sucesos.
De esta manera, y desde el punto de vista formal, a la preponderante narración en tercera persona se le agregan cinco relatos en primera persona, lo que le da a la novela una importante carga de subjetividad.
Nos encontramos, además, - y ratificando una tendencia presente en algunos de los libros escritos por la autora en los 40 -, con una mayor carga dramática y una mejor caracterización psicológica de los protagonistas, que, en este caso, adquiere una especial relevancia.
En definitiva un ejemplo más de lo mejor de la autora inglesa, - por añadidura, con una investigación de esas que le gustaban a Poirot - , en un libro que los amantes del género disfrutarán, y cuya lectura, desde ya, recomendamos.

"Siempre la veré a ella... Cosa rara el romanticismo. Ella poseía esa cualidad. No sé si era hermosa de verdad... No era muy joven... parecía cansada... enormes ojeras... Pero todo giraba a su alrededor. El interés... el drama. Y, sin embargo, la mitad del tiempo ella no estaba allí. Se había ido a alguna parte... muy lejos... dejando sólo su cuerpo allí... quieto, atento, con la sonrisita cortés en los labios. Era toda ella medias tintas, ¿sabe...? luces y sombras. Y aún, no obstante, estaba más viva que la otra... que aquella muchacha de cuerpo perfecto, rostro hermoso y cruda fuerza juvenil."









miércoles, 17 de marzo de 2021

La lectura de hoy: Un triste ciprés, de Agatha Christie

 "A los veintiún años, Mary Gerrard era una criatura encantadora, con la realidad de la rosa silvestre flotando a su alrededor como una aureola;  poseía  un cuello largo, como de cisne, y nacarado; sus cabellos, de color de oro, enmarcaban su cabeza exquisitamente modelada, cayendo en bucles que reflejaban la luz del sol. Sus ojos, de un color azul oscuro, chispeaban inteligentes"

Publicada en 1940, Un triste ciprés es otra de las muy buenos misterios clásicos que nos ofreció Agatha Christie a lo largo de su exitosa carrera.
Una joven heredera es procesada por asesinato. Cuando todo apunta a su culpabilidad, Hercule Poirot es convocado para investigar el caso.
Desde el punto de vista formal, el libro comienza con un prólogo, en tiempo presente, mostrando a la acusada ante el tribunal; una primera parte, en retrospectiva, donde se narra los sucesos que llevaron al homicidio. Una segunda parte donde aparece el detective belga llevando a cabo su investigación; y una tercera parte, desarrollada durante el juicio, - como ya ensayó la autora en su primera novela, y como luego perfeccionaría en su célebre "Testigo de cargo"-,  donde se leen los alegatos, se interroga a los testigos, y se da el veredicto y la resolución del crimen. 
De forma diferente a otras novelas en que fue protagonista, aquí la solución se da en el tribunal, y Poirot se limita a explicar, en un último capítulo, y ante quien lo contrató, cómo logró resolver el misterio.
Otra particularidad que destacamos es que se cuenta parte de la trama en forma de cartas que se intercambian algunos personajes.
Por último es de destacar una mejor caracterización  de los protagonistas , con mayor profundidad psicológica,  que en las novelas anteriores.
Por todo lo antedicho, recomendamos la lectura de esta, quizás no tan conocida, novela de esta tan querida autora.

"Rápida, impulsivamente, la besó en una mejilla y salió del aposento. Hizo bien, quizá, en no volver la cabeza y ver el rostro de ella."




lunes, 8 de marzo de 2021

La lectura de hoy: Muerte en las nubes, de Agatha Christie

 

"Todo quedó tranquilo en el avión. Cesó la conversación y los pensamientos de cada uno siguieron su curso. 
Al extremo del departamento, en el asiento número 12, la cabeza de madame Giselle se inclinó hacia delante. Hubiérase dicho que acababa de dormirse. Pero no dormía, ni hablaba ni pensaba.
Madame Giselle estaba muerta..."

Publicada en 1935, esta muy entretenida novela  es uno de los misterios clásicos que la autora escribió en su periodo más brillante, y, como lo dice el título, forma parte del canon en el que los crímenes se producen durante un viaje. 
En un vuelo regular entre París y Londres, una de las pasajeras es asesinada.
Así, en una trama muy bien desarrollada, nos encontramos con un "Tour de Force" , en el que uno de los ejes es ver cómo pudo cometerse el crimen, - aquí la autora introduce un elemento popular entre los escritores de la época: asesinatos casi imposibles de realizar, y con elementos poco comunes ,  - en este caso, una cerbatana y un dardo envenenado - ; el otro aspecto importante en la investigación es tratar de encontrar el vínculo entre la víctima y el resto de los que viajaban en aquel vuelo, para obtener así el móvil del crimen.
Naturalmente, Hercule Poirot,   - uno de los pasajeros - , logra desentrañar los enigmas planteados, y , en colaboración con las policías francesa e inglesa , resolver el caso.
Por último, es interesante la aparición, entre los personajes, de un escritor de novelas detectivescas; aquí como posteriormente hiciera con Ariadne Oliver, la autora aborda con mucho humor al arquetipo de autor propio del género, - incluyendo su particular detective privado - y refiriéndose a los , - también arquetípicos - ,títulos de sus obras, y a cómo construye sus tramas.
En definitiva, Muerte en las nubes , por todo lo antedicho, es una de esas novelas que merecen ser leídas , no solo para pasar un muy buen momento disfrutando con una muy buena lectura , sino también para conocer mejor los elementos característicos de un género literario según el punto de vista de una de sus más representativas exponentes.

lunes, 1 de marzo de 2021

La lectura de hoy: Intriga en Bagdad, de Agatha Christie

 

"Aprendió a conocer las formas y estilos, y a tratar de reconstruir en su mente las escenas ocurridas unos tres mil años antes y en las que se emplearon aquellas vasijas. En la reducida área de casas humildes que habían descubierto, dibujaba su aspecto original y la gente que vivió en ellas, imaginando sus deseos, sus posesiones y sus quehaceres, sus esperanzas y sus temores. Puesto que no le faltaba imaginación, no le costaba mucho esfuerzo."

Cuando leí por primera vez esta novela, en mi adolescencia, no me gustó demasiado; claro, faltaban los grandes detectives, se alejaba de los misterios tradicionales, y es sabido que las historias de espionaje no han sido el fuerte de esta querida escritora.
Por eso, a diferencia de muchas otras que conozco casi de memoria de tantas veces que las leí, fue una de esas novelas que estuvo largo tiempo abandonada en los estantes de mi biblioteca.
Pero ahora, al releerla, desde otra mirada, y con el conocimiento más certero sobre la vida y obra de la autora, le encuentro un atractivo especial, que me hace revalorizarla.
Es una novela entretenida , y está bien armada desde el punto de vista de la trama, presenta personajes interesantes , algunos de ellos intencionalmente estereotipados; escrita en 1951, refleja acertadamente el contexto de la guerra fría y el marco de paranoia vigente.
Con treinta años de diferencia, retoma algunos elementos que ya esbozó en los 20: Una joven e intrépida mujer que se ve envuelta en una serie de aventuras , una organización criminal, y los agentes que tratan de desbaratarla. No faltan, por supuesto, algunos asesinatos antes de la resolución final.
Por último, es interesante un capítulo donde queda reflejada la pasión de Christie por la arqueología, describiendo lugares que visitó y actividades que desarrolló mientras acompañaba a su esposo en excavaciones arqueológicas en distintos parajes de la Mesopotamia Asiática. ( No en vano, dedica este libro a sus amigos de Bagdad)



lunes, 2 de noviembre de 2020

La lectura de hoy: Un estudio en terror, de Ellery Queen

 

"Me atrevo a asegurar que, en aquella mañana de 1888, todo hombre responsable en Londres hubiera enviado a su esposa, o a su hermana o novia, fuera de la ciudad, si tuviese la oportunidad. Esto por una razón sencilla y terminante. Jack el Destripador vagaba por las calles nocturnas y los callejones oscuros de la metrópoli."

De vez en cuando ocurre que los grandes clásicos literarios , - y en una clara muestra de por qué son clásicos - , son recreados por otros autores. 
En este caso, Ellery Queen, o más precisamente los autores que firman tras su seudónimo, nos cuenta una historia cuyos protagonistas son dos de las figuras más icónicas del ámbito criminal en la Londres victoriana: Sherlock Holmes, - por supuesto, acompañado por su fiel ayudante y cronista, el Dr Watson - , y Jack el Destripador.
La trama comienza cuando Ellery, el afable detective aficionado recibe , de un remitente anónimo, un sorprendente manuscrito inédito donde Watson relata los sucesos que llevaron a que Holmes pusiera fin a los crímenes del famoso asesino de Whitechapel.
Así, se adentra en la lectura del relato, para, finalmente, lograr averiguar quién le envió el manuscrito y por qué éste nunca vio la luz.
Se trata, entonces, de una novela dentro de otra, - construcción que resulta verosímil - , muy entretenida,  y donde se recrea el estilo, el tono y la impronta que Conan Doyle dió a su prosa y a sus  personajes.
En definitiva una muy buena opción de lectura que nos trae de vuelta al detective más famoso y que, seguramente, todos los amantes del género, disfrutarán.

Destacados

La lectura de hoy: Cartas sobre la mesa, de Agatha Christie

Seguimos revisando la obra de Agatha Christie, y es el turno de una novela muy particular por su desarrollo y la forma en que está planteada...

Páginas que sigo

Etiquetas