martes, 9 de julio de 2019

La lectura de hoy: El misterio de las cuatro cartas, de Sophie Hannah

"¡Yo creo que todas las muertes son una tragedia! ¿No lo encuentra injusto, señor Poirot?
La palabra «tragedia» se quedó flotando en el aire. Si a Poirot le hubieran pedido que eligiera un solo término para describir la esencia de la mujer que tenía delante, habría elegido justo esa palabra. 
Casi fue un alivio para él oír que la formulaba en voz alta."





Hay una muy buena costumbre, en la literatura policial contemporánea, de volver a dar vida a grandes protagonistas del género, entendiendo ésto como un homenaje a ellos y a sus autores, y donde se destaca el respeto a la idiosincrasia de los personajes originales y al sentido literario plasmado en las obras. 
Eso es lo que ocurre en el caso que hoy nos ocupa, con esta nueva , - la tercera - aparición del gran Hercule Poirot, de la mano de Sophie Hannah.
Cuatro personas que reciben una carta falsamente firmada por Poirot donde se les acusa de matar a un hombre, se dirigen a éste para pedirle explicaciones. Así, nuestro famoso detective comienza a investigar un supuesto crimen, y, sobre todo, quién escribió las cartas, y la posible implicación de los cuatro acusados. Cuenta con la colaboración de su amigo, - y narrador de la historia -, el inspector Edward Catchpool. Comienza a desarrollarse, entonces una trama donde aparecen interesantes personajes y donde entran en juego temas como la relación entre padres e hijos, y sentimientos varios como  amor, odio,  resentimientos y culpas; y  donde, ante la dificultad para encontrar evidencias físicas, el genial belga hace lo que más le gusta, examinar la personalidad y el carácter de los distintos protagonistas.
Nos encontramos con un Poirot construido de una forma que no desentona en nada con respecto al original, y la autora, además, pone mucho cuidado en reproducir la ambientación, la estética, el estilo, y la construcción de la trama y del suspenso propias de Christie, pero agregándole un toque personal como es la caracterización más intensa de los personajes. Como Hannah afirmó en un reportaje "En mis libros, como en los de Agatha Christie, la trama es un componente importante, y las preguntas, los interrogatorios están ahí, pero yo intento introducir con sutileza una mayor profundidad psicológica de los protagonistas, porque en todas mis novelas hay esos dos ingredientes: las pistas, el misterio, los giros y la cuestión psicológica"
Bienvenido, entonces, este nuevo caso de Poirot, y el aporte de esta autora, que, sin perder su autonomía, nos traslada al mundo de Agatha Christie.

jueves, 4 de julio de 2019

La lectura de hoy. Valor seguro, de Sara Paretsky



"El sol deslumbrante se reflejaba en los remolinos del lago con un brillo cobrizo. las amas de casa, los niños y los detectives son las únicas personas que están en la calle a esta hora del día"

Cuando Dashiell Hammett, y especialmente, Raymond Chandler publicaron sus obras, crearon un estereotipo: el detective privado duro, sagaz, solitario, que vive al día, cínico y despreciativo hacia los poderosos y con un fuerte código ético personal. 
Chandler introdujo otro aspecto icónico en este tipo de relatos: la narración en primera persona por parte del detective. 
Muchos autores han seguido, a lo largo de los años con este modelo. A comienzos de los 80 Sara Paretsky, en esta linea, y cambiando el rol de la mujer en ese sub género, nos presenta, en Valor seguro, a V. I. Warshawski, una sagaz detective privada de Chicago que nada tiene que envidiar a sus pares más célebres, como por ejemplo Philip Marlowe. 
Y la comparación no es casual. En su libro Talking about Detective Fiction, la gran P. D. James afirmaba que Warshawski era una "emulación consciente del mito del detective privado solitario y su solitaria campaña contra la corrupción de los poderosos", aunque "con una humildad, una humanidad y una necesidad de relaciones humanas de las que carecen las figuras masculinas de la escuela hard - boiled".
Nos encontramos, entonces, con una novela entretenida, muy fácil de leer, con un lenguaje simple y directo, cargado a veces de humor e ironía, y con las dosis de acción, de crítica social, y de descripción de lugares, personajes, y situaciones, adecuadas; en la que la protagonista, - contratada inicialmente para investigar la desaparición de una joven - , descubre un cadáver, y, a partir de ahí, - y afrontando situaciones de peligro -,  debe desentrañar un complicado caso donde se ve involucrada gente de las altas finanzas, líderes sindicales, agentes de seguros, y mafiosos. 
Junto a ella, aparecen algunos interesantes personajes secundarios, aunque, en algunos casos, como en el de los matones con los que se enfrenta, éstos últimos sean bastante estereotipados. 
En definitiva, una muy buena opción de lectura, con una de esas detectives que nos gustan , que nos ofrece una autora  ya consagrada entre las mejores de la literatura policial contemporánea.




domingo, 30 de junio de 2019

La lectura de hoy: Puerto escondido, de María Oruña


"Le resultó casi placentero hacerlo sola, sin su asistenta, como una niña traviesa, y pensó que su primera infancia, en la que todavía estaban su madre y su hermano pequeño, había sido la única patria que jamás le había traicionado, a la que siempre había podido regresar sin velos de tristeza. Aquel era su propio refugio, su puerto escondido."

"Gracias a los que creen en la literatura, la difunden, la sueñan, le imprimen pasión y tiempo, ese oro líquido que se desliza sin remedio. Espero que todo el que haya terminado este libro haya podido visitar, incluso sin querer, su propio y secreto puerto escondido."

Hay novelas que nos gustan por la trama, hay otras que nos gustan por cómo están estructuradas... 
Hay otras que nos gustan por su redacción, por cómo nos cuentan las cosas... 
Hay otras por que nos plantean enigmas y desafíos, otras por los lugares que muestran o por los personajes  a los que dan vida...
Otras por que nos traen gratos recuerdos, otras porque nos entretienen, o nos dejan algo, o nos sacuden, o nos contagian las ganas de seguir leyendo...
Y Puerto escondido, esta magnífica novela que nos ofrece María Oruña tiene un poco de todo eso.
Sin embargo se nos hace difícil escribir una reseña, porque es una novela compleja que puede ser abordada desde distintas perspectivas.
En primer lugar, hay que destacar la notable descripción de ambientes, tanto externos como interiores,  - estos últimos, por ejemplo, con un detalle casi fotográfico - ,y la caracterización de personajes con una profundidad que se va completando  a medida que avanzamos en la lectura.
La narración está hecha en un lenguaje claro y llevadero, con oraciones sólidamente construidas y a tono con el sentido que se le quiere dar a la historia.
En cuanto a cómo está estructurada, hay dos relatos que se van alternando y que, responden a historias diferentes:
Por un lado, narrada en tiempo presente y por un narrador omnisciente, hay una trama típicamente policial que se inicia cuando, emparedado en el sótano de una vieja casona que está siendo refaccionada, se encuentra - envuelto en viejos paños - el esqueleto de un bebé. La aparición, junto al pequeño cadáver, de la estatuilla de un dios azteca, y la pronta seguidilla de asesinatos - de alguna forma - vinculados al hallazgo, constituyen un verdadero desafío para la brigada de la guardia civil dirigida por la Teniente Redondo, y para el dueño de la vieja mansión, Oliver Gordon, quien es uno de los protagonistas de esta parte de la novela. 
La investigación se desarrolla en los términos habituales propios del género, con una muy buena descripción de la labor policíaca y la interacción entre los personajes. Y la resolución del caso llega  ,para los investigadores, por acumulación de evidencias, naturalmente, hacia el final. Hay un buen manejo del suspenso, de los diálogos,  y de los tiempos narrativos. 
Pero, como dijimos, esta es sólo una parte de la obra. La otra, es una narración que, escrita en primera persona en forma de memorias o de diario, nos cuenta la historia de la principal protagonista de la novela: Jana Ongayo, con un relato que se inicia cuando estalla la Guerra Civil Española y Jana era una niña de 8 años, de una pobre familia campesina de Cantabria.
Se trata de una trama melodramática que nos habla, con un realismo notable, y  con un lenguaje cargado de sentimientos, de la vida de Jana y su familia, de la tragedia de la guerra y de las varias miserias de la postguerra, brindándonos, - en una muy buena reconstrucción histórica -,  una clara caracterización de la época y  de sus estereotipos sociales, al mejor estilo de Perez Galdós. En este marco, se va desarrollando una historia que, naturalmente, se vincula a los crímenes del presente. 
La particularidad de este relato es que, además de la magnífica caracterización psicológica de los personajes, hasta casi el final, no sabemos quién lo escribe y a quién está dirigido, ya que la narración de los sucesos está hecha de forma tal que Jana y los demás protagonistas, figuran en tercera persona. Este recurso literario, acrecienta el suspenso y le agrega a la novela un plus de misterio, - y de calidad - al mejor estilo de Agatha Christie. Finalmente, una carta, escrita en primera persona, ayuda al esclarecimiento completo de tragedias y de crímenes separados por 70 años. 
¿Qué mas decir de este Puerto Escondido? El título alude alude a aquel lugar - no solo físico - que sirve de refugio a los protagonistas, y como bien afirma la autora al finalizar su novela, seguramente, quienes la lean, encontrarán, al hacerlo, como yo lo he hecho, su propio "puerto escondido".



lunes, 24 de junio de 2019

La lectura de hoy: Entre dos aguas, de Rosa Ribas

"El Meno cruzaba furioso por Francfort. La corriente, siempre tan mansa al pasar por delante de la ciudad, saltaba embravecida arrastrando ramas y troncos, arbolitos enteros desgajados por las crecidas de un deshielo fulminante después del crudo invierno. Nada parecía poder oponerse al correr encolerizado del río. Sólo un gallego. A su lado se deslizaban veloces matorrales, palos y piedras; a veces lo golpeaban, pero él se negaba a abandonar el pilar central del puente. Boca abajo, los brazos extendidos como los de un nadador saltando a la piscina, se oponía denodadamente a ser también arrastrado. Mostrando la misma tozudez que en vida le había dado el sobrenombre de «el maño de Lugo», el gallego muerto resistía, empecinado, los embates del agua."

En esta muy buena novela, la autora, que ya nos deleitó con La detective miope, nos presenta el primero de los libros que tienen como protagonista a la Comisaria Cornelia Weber - Tejedor.
Ambientada en Frankfurt, - una Frankfurt donde coexisten los grandes edificios del mundo financiero y empresarial con los  centenares de indigentes que van a buscar comida a un centro asistencial - . La historia comienza cuando, bajo un puente, en un río crecido,  aparece el cadáver de un hombre. Se inicia así la investigación eje de la novela, que, en ese sentido, responde al patrón tradicional del género. Pero, - y esto es un acierto, ya que habitualmente la policía debe ocuparse de resolver muchos crímenes en forma casi simultánea, - hay otras investigaciones en curso: la desaparición de una joven empleada doméstica y la actuación de bandas rivales de delincuentes juveniles.
La particularidad radica en que los tres casos se refieren a la situación de los inmigrantes en Alemania. Así aparecen cuestiones como el desarraigo, la solidaridad entre compatriotas, la adaptación ( o no) a una nueva vida, la marginalidad, el trabajo en negro, y la xenofobia - incluso desde los inmigrantes ya asentados hacia los nuevos - . 
El que la víctima sea un prominente miembro de la colectividad española, de la que también forma parte su madre, pone a la investigadora en una situación en la que se siente incómoda ya que muchos de los allegados al muerto, la tratan más como "la hija de la Celsa" que como la oficial encargada del caso, lo que, paradójicamente, le facilita la investigación.
Narrado en un lenguaje sencillo y llevadero, al relato de los sucesos en tiempo presente, se le intercalan algunos capítulos que hacen referencia al pasado. Hay una excelente caracterización de los personajes, en la que no falta un toque de humor, y en general, hay también en ellos un gran  sentido de humanidad, lo que permite hacerlos más creíbles, y, en el caso de los investigadores, más queribles: ¿Cómo no sentirnos identificados con la inspectora que desea llegar rápido a su casa para ver Los Simpsons, que no deja de pensar en los peligros de contraer diversas enfermedades, y a la que su madre metiche la pone en más de una situación incómoda, o con el detective admirador de Starsky & Hutch o con el forense que escribe poemas y que critica a sus "pares" de CSI.?
En síntesis, bienvenida sea esta novela, que, sin dejar de lado la atrocidad de los crímenes ni perder el eje que es la investigación policial, nos permite conocer algo más de una sociedad multifacética, y, además, sobre todo, pasar un momento muy agradable mientras seguimos, en sus páginas, a unos personajes que se nos hicieron muy cercanos, y a los que esperamos ver en los siguientes volúmenes de la saga.








jueves, 20 de junio de 2019

La lectura de hoy: Aviso de muerte, de Sophie Henaff

"Capestan miraba la fuente de Les Innocents, reluciente de escarcha. Las personas que iban por la calle no eran más que montones de lana y plumas oscuras que iban de tienda en tienda encogiendo el cuello, con andares envarados y presurosos. Salían con regalos que les parecían indispensables y cuyo contenido se les olvidaría antes de dos meses. Los logotipos de las bolsas de papel les pasaban por delante de las narices a los sin techo sentados en los peldaños de la fuente."



Aviso de muerte es el segundo libro protagonizado por Anne Capestan y su brigada. 
Se trata de un relato entretenido, está bien narrado, con un estilo simple, cargado de ironía, y muy llevadero; y con una trama muy bien construida. 
Es una típica novela policial, y sigue, en ese sentido, los cánones propios del género. Pero la particularidad radica en que, sus protagonistas son miembros de una brigada muy especial. Por diversos motivos, cada uno de ellos ha sido desplazado de su destacamento, y en conjunto conforman un grupo marginado dentro de la Policía Judicial y que no es tomado en serio por sus colegas. La dirige Anne Capestan, una sagaz policía que tenía el futuro asegurado, hasta que, en un arranque de ira, mató a un cruel asesino, lo que le valió un proceso, la baja temporal, y luego el destierro a esa brigada de indeseados.
Son personajes muy pintorescos y están muy bien construidos - algunos casi al borde de la caricatura -, y, paralelamente a la historia netamente policial, vamos conociendo sus particularidades y su interacción como grupo. Esto le agrega un toque de humor y un interés especial al desarrollo de la trama.
Dos personas son asesinadas de forma similar, una de ellas había sido comisario en una brigada anti crimen. Por tratarse éste último del ex suegro de Capestan, ella y su brigada comienzan una investigación que, a su vez es una carrera contra otras brigadas para dar primero con el culpable. 
En síntesis, una entretenida novela, cuyos protagonistas bien podrían ser la versión francesa y literaria de Brooklyn nine- nine.


lunes, 17 de junio de 2019

La lectura de hoy: La vida es una opereta, de Peter Ustinov

"El presidente miró su reloj y en su rostro arrugado apareció una expresión febril y extraña que muy pocos habían tenido ocasión de ver. Así debe de haberse puesto el doctor Jeckyll cuando en su interior sintió por vez primera las agitaciones de Mister Hyde. era una mirada de irresistible vicio, de agostado deseo, una mirada de violencia incontenible que pedía liberación." 

Reconocido en la pantalla y en la escena, el gran actor británico Peter Ustinov (1921-2004), se nos muestra aquí en una faceta menos conocida, la de escritor.
Y lo hace con una serie de cuentos, uno de los cuales, da nombre a este volumen, que encontré en una de las tantas librerías de usados que nos ofrece Buenos Aires.
Aunque de temática despareja, todos están bien estructurados y son fáciles de leer y muy llevaderos. También tienen en común la presencia de un sentido de humor irreverente, del que son víctimas las instituciones ( los gobiernos, los dirigentes, los funcionarios , la iglesia, los sindicatos ) , las convenciones sociales, y los sectores aristocráticos de la sociedad. 
Las situaciones creadas, donde abundan las alusiones a la política internacional y a sucesos históricos - en ese sentido, es destacable cómo muestra la paranoia de la Guerra Fría al mejor estilo Dr Strangelove - , nos presentan a una serie de personajes pintorescos, que son los protagonistas de los relatos.
Así vemos desfilar a dos personas solitarios que se hermanan a través de lo que tienen en común: el mar, un presidente norteamericano con una pasión oculta, un grupo de ancianos que se presentan como magnicidas en potencia y un jefe de policía celoso de su deber, una mediocre actriz y cantante que vive su vida como si ésta fuera una ficción, una joven aristócrata, un perro, los pasajeros de un tren en medio de una huelga,  - y  los huelguistas -   y un alto jerarca fascista que espera su castigo, y su némesis.
En síntesis, siete relatos que entretienen y que nos brindan la posibilidad de conocer un aspecto menos notorio de la obra de un gran artista del siglo XX.



martes, 11 de junio de 2019

La lectura de hoy: Guía caprichosa de Buenos Aires, de Baldomero Fernández Moreno

"Efectivamente, en el puño rosado llevaba el pequeño una flauta que le desbordaba por ambos lados. Parecía un pececillo de plata en la mano infantil. Atardecía. Nos miramos con la primera estrella, y sonreímos."

"Caminamos, pues, como autómatas, esquivando, sin darnos cuenta, el peatón y el automóvil. Caminamos fijos en un horizonte de oro, más allá de las bocacalles. Pero, algunas veces, nos sorprendemos mirando en tal o cual cuadra un lugar determinado. Es que en aquel sitio, hace muchos años, había una librería cuyas vidrieras escudriñábamos tan a menudo, y en la que penetrábamos todos los días a ojear y hasta leer. Ya no está. Pero instintivamente volvemos la cabeza y el espíritu hacia ella, hacia su claridad y su perfume. Y recordamos."

"El verdadero caminante es el de un solo camino. El otro será un explorador, un turista, uno que hace la digestión. Yo soy caminante. Éste es mi trayecto, mi boca."

Baldomero Fernández Moreno fue un destacado poeta argentino que vivió entre 1886 y 1950. Cultor del llamado sencillismo, supo, como nadie, mostrarnos, con palabras simples y cercanas al lenguaje del hombre común,  sensaciones e imágenes de la vida cotidiana.
En esta compilación de relatos, - escritos en prosa -, nos encontramos con un poeta que transita las calles de su ciudad y nos va mostrando una serie de semblanzas: la pareja de ancianos en el banco de una plaza, las mujeres con sus hijos en brazos a bordo de un colectivo o un tranvía, los niños jugando en una esquina, la vieja mansión abandonada que es demolida, los terrenos baldíos donde comienzan a construirse casas, las calles de barrio, la esquina donde había una librería que ya no está, los buzones, los techos de tejas, los vendedores callejeros...
Aunque se refiere a una ciudad, Buenos Aires, y a una época, la primera mitad del siglo XX, sin duda alguna, todo aquel al que, como quien esto escribe, le gusta caminar las calles de su ciudad, seguramente, se sentirá identificado con algunas de estas semblanzas.
Es que, con una gran simpleza, y a la vez profundidad,   nos hace compartir sus sensaciones, sus impresiones, sus sentimientos, y nos deja, como aquellas viejas pequeñas cosas a las que cantaba Serrat, esa mezcla de nostalgia y ternura, que nutre nuestros espíritus y nuestros corazones.
Vaya si vale la pena, entonces, leer estos poemas hechos prosa de este gran autor.

"Supongo, digo, un muchacho así que, más adelante, consiguió estudiar unos años en la ciudad, que llega a esta casa, alquila una habitación, se asoma primero al balcón de Rivadavia, después, por los fondos, ve el patio, y luego, reposadamente, se sienta a una mesa con un tapete descolorido y algún hilillo de oro, toma la pluma y escribe el primer capítulo de una obra maestra."

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