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miércoles, 22 de septiembre de 2021

La lectura de hoy: El misterio del tren azul, de Agatha Christie

 " - Acaba usted de decir que lee novelas policiales, Miss Grey; debe saber, por tanto, que una persona con una coartada perfecta resulta muy sospechosa.
-¿Cree usted que en la vida real pasan esas cosas? - preguntó Katherine, sonriente.
- ¿Por qué no? La ficción se basa en la realidad.
- Pero la exagera bastante - apuntó Katherine.

Seguimos revisando la obra de Agatha Christie, y es el turno de El misterio del tren azul.
La acción transcurre mayoritariamente en Francia. Una joven y acaudalada mujer es brutalmente asesinada mientras viajaba en tren a la Riviera Francesa y sus joyas han desaparecido. Pero en el tren también iba Hercule Poirot, que logra resolver el crimen.
Publicada a principios de 1928, El misterio del tren azul, es considerada por la propia autora , - siempre parca y modesta al referirse a sus obras -, como la peor de sus novelas.
Varios factores parecen haber influido en esta opinión tan peyorativa. Por un lado, fue escrita a las apuradas para cumplir sus compromisos editoriales en un momento clave de su vida y de su producción literaria, cuando se da cuenta de que necesita escribir y publicar no como hobby o placer, como venía haciendo, sino para ganarse el sustento; durante su estancia en las islas Canarias, donde se había refugiado - con su hija, que le demandaba atención, y su secretaria - , luego del colapso nervioso vinculado a la muerte de su madre y la ruptura de su matrimonio, y de su famosa y mediática desaparición.
Por otro lado, y ya considerando la novela en sí, El misterio del tren azul pertenece a esa fase temprana, donde Christie experimentaba aún para lograr mejores tramas y perfeccionar su estilo, contenía como muchas de sus primeras obras, temas recurrentes, como el robo de joyas, y personajes estereotipados , mezclados en una trama que ella consideraba endeble y digna del olvido.
De todas formas, fue un éxito de ventas, y, contradiciendo a la propia Agatha, se trata de una novela entretenida y atrapante, que, si bien no está en el canon de las mejores, y tiene alguna falla en su desarrollo, no desentona con el resto de su producción en la época dorada, y tiene muchos de los elementos que hoy podemos considerar como el "toque" Christie.
Contiene, además, algunas mordaces y humorísticas referencias a la idiosincrasia británica y al comportamiento de los ingleses en el extranjero, y más allá de los estereotipos, algunos personajes bien construidos.
Como dato interesante, y distintivo respecto a las otras novelas protagonizadas por él, Poirot aparece, pese a sus conocidas peculiaridades, más juvenil,  y con cierto atractivo para las mujeres.
También hay otro dato anecdótico: aunque no tiene nada que ver con quien poco tiempo después sería su famosa residente, ni con sus allegados; nos encontramos con que una de las protagonistas principales de la novela, y también pasajera del Tren Azul, proviene de Saint Mary Mead.
En definitiva, una novela que, sin ser la mejor de sus obras, está, a nuestro juicio, muy lejos de ser la peor. Se deja leer y cumple, con creces, con una de las principales funciones para la que fue creada: entretener; por lo cual recomendamos su lectura, y en todo caso, que los lectores, después de leerla, digan si comparten o no la opinión de la propia Agatha Christie.
















miércoles, 24 de marzo de 2021

La lectura de hoy: Cinco cerditos, de Agatha Christie

 "A Poirot le acudió una rima infantil a la memoria. La reprimió. No debía pensar siempre en las aleluyas infantiles. Parecía haberse convertido en obsesión suya últimamente. Y, sin embargo, la rima persistía.
Este cerdito fue al mercado... este cerdito se quedó en casa..."

Publicada en 1942, Cinco Cerditos es otra de las tantas muy buenas novelas que escribió Agatha Christie a lo largo de su dilatada carrera.
Por un lado, es una típica novela al estilo Christie, - una casa rural, un asesinato, un número reducido de sospechosos...pero, además, contiene elementos particulares que distinguen a ésta del resto de los libros publicadas hasta entonces.
Amyas Crale, un afamado pintor, muere envenenado, y su esposa, Caroline, es declarada culpable del asesinato  y muere en la cárcel.
16 años después, la hija de ambos, que tenía cinco años cuando se cometió el crimen , acude a Poirot para que investigue el caso, alegando la inocencia de su madre.
Los cinco cerditos a los que alude el título, - una vez más la autora toma como punto de referencia una popular rima infantil - , son los cinco personas que acompañaban al matrimonio Crale  el día fatal.
Así, el detective belga, debe remontarse al pasado , - en ese sentido es adecuado el título de "Muerte retrospectiva", con el que se publicó en Estados Unidos -, y para eso, entrevista a estos cinco personajes y les solicita, además, que redacten por escrito lo que recuerdan de dichos sucesos.
De esta manera, y desde el punto de vista formal, a la preponderante narración en tercera persona se le agregan cinco relatos en primera persona, lo que le da a la novela una importante carga de subjetividad.
Nos encontramos, además, - y ratificando una tendencia presente en algunos de los libros escritos por la autora en los 40 -, con una mayor carga dramática y una mejor caracterización psicológica de los protagonistas, que, en este caso, adquiere una especial relevancia.
En definitiva un ejemplo más de lo mejor de la autora inglesa, - por añadidura, con una investigación de esas que le gustaban a Poirot - , en un libro que los amantes del género disfrutarán, y cuya lectura, desde ya, recomendamos.

"Siempre la veré a ella... Cosa rara el romanticismo. Ella poseía esa cualidad. No sé si era hermosa de verdad... No era muy joven... parecía cansada... enormes ojeras... Pero todo giraba a su alrededor. El interés... el drama. Y, sin embargo, la mitad del tiempo ella no estaba allí. Se había ido a alguna parte... muy lejos... dejando sólo su cuerpo allí... quieto, atento, con la sonrisita cortés en los labios. Era toda ella medias tintas, ¿sabe...? luces y sombras. Y aún, no obstante, estaba más viva que la otra... que aquella muchacha de cuerpo perfecto, rostro hermoso y cruda fuerza juvenil."









miércoles, 17 de marzo de 2021

La lectura de hoy: Un triste ciprés, de Agatha Christie

 "A los veintiún años, Mary Gerrard era una criatura encantadora, con la realidad de la rosa silvestre flotando a su alrededor como una aureola;  poseía  un cuello largo, como de cisne, y nacarado; sus cabellos, de color de oro, enmarcaban su cabeza exquisitamente modelada, cayendo en bucles que reflejaban la luz del sol. Sus ojos, de un color azul oscuro, chispeaban inteligentes"

Publicada en 1940, Un triste ciprés es otra de las muy buenos misterios clásicos que nos ofreció Agatha Christie a lo largo de su exitosa carrera.
Una joven heredera es procesada por asesinato. Cuando todo apunta a su culpabilidad, Hercule Poirot es convocado para investigar el caso.
Desde el punto de vista formal, el libro comienza con un prólogo, en tiempo presente, mostrando a la acusada ante el tribunal; una primera parte, en retrospectiva, donde se narra los sucesos que llevaron al homicidio. Una segunda parte donde aparece el detective belga llevando a cabo su investigación; y una tercera parte, desarrollada durante el juicio, - como ya ensayó la autora en su primera novela, y como luego perfeccionaría en su célebre "Testigo de cargo"-,  donde se leen los alegatos, se interroga a los testigos, y se da el veredicto y la resolución del crimen. 
De forma diferente a otras novelas en que fue protagonista, aquí la solución se da en el tribunal, y Poirot se limita a explicar, en un último capítulo, y ante quien lo contrató, cómo logró resolver el misterio.
Otra particularidad que destacamos es que se cuenta parte de la trama en forma de cartas que se intercambian algunos personajes.
Por último es de destacar una mejor caracterización  de los protagonistas , con mayor profundidad psicológica,  que en las novelas anteriores.
Por todo lo antedicho, recomendamos la lectura de esta, quizás no tan conocida, novela de esta tan querida autora.

"Rápida, impulsivamente, la besó en una mejilla y salió del aposento. Hizo bien, quizá, en no volver la cabeza y ver el rostro de ella."




lunes, 8 de marzo de 2021

La lectura de hoy: Muerte en las nubes, de Agatha Christie

 

"Todo quedó tranquilo en el avión. Cesó la conversación y los pensamientos de cada uno siguieron su curso. 
Al extremo del departamento, en el asiento número 12, la cabeza de madame Giselle se inclinó hacia delante. Hubiérase dicho que acababa de dormirse. Pero no dormía, ni hablaba ni pensaba.
Madame Giselle estaba muerta..."

Publicada en 1935, esta muy entretenida novela  es uno de los misterios clásicos que la autora escribió en su periodo más brillante, y, como lo dice el título, forma parte del canon en el que los crímenes se producen durante un viaje. 
En un vuelo regular entre París y Londres, una de las pasajeras es asesinada.
Así, en una trama muy bien desarrollada, nos encontramos con un "Tour de Force" , en el que uno de los ejes es ver cómo pudo cometerse el crimen, - aquí la autora introduce un elemento popular entre los escritores de la época: asesinatos casi imposibles de realizar, y con elementos poco comunes ,  - en este caso, una cerbatana y un dardo envenenado - ; el otro aspecto importante en la investigación es tratar de encontrar el vínculo entre la víctima y el resto de los que viajaban en aquel vuelo, para obtener así el móvil del crimen.
Naturalmente, Hercule Poirot,   - uno de los pasajeros - , logra desentrañar los enigmas planteados, y , en colaboración con las policías francesa e inglesa , resolver el caso.
Por último, es interesante la aparición, entre los personajes, de un escritor de novelas detectivescas; aquí como posteriormente hiciera con Ariadne Oliver, la autora aborda con mucho humor al arquetipo de autor propio del género, - incluyendo su particular detective privado - y refiriéndose a los , - también arquetípicos - ,títulos de sus obras, y a cómo construye sus tramas.
En definitiva, Muerte en las nubes , por todo lo antedicho, es una de esas novelas que merecen ser leídas , no solo para pasar un muy buen momento disfrutando con una muy buena lectura , sino también para conocer mejor los elementos característicos de un género literario según el punto de vista de una de sus más representativas exponentes.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Del libro a la pantalla: The ABC Murders, de Agatha Christie



"-¿Qué quieres, Mon amí? Me miras con la devoción de un perro y me pides un veredicto a lo Sherlock Holmes. Te diré, con sinceridad, que no tengo ni idea del aspecto del asesino, ni de donde vive, ni de como ponerle las manos encima"


"-¿Ésa es la idea que tú tienes de un crimen ideal? -preguntó Poirot.
-¿No te parece bien? Pues es el modelo que presentan el noventa por ciento de las novelas policíacas. ¿Qué pedirías tú?
Poirot entornó los ojos y se recostó en el sillón. Con voz pausada empezó:
-Encargaría un crimen bien sencillo. Un crimen sin complicaciones; lo que se podría llamar un crimen íntimo.
-¿Y qué entiendes tú por íntimo?
-Supongamos que cuatro personas están jugando al bridge Una quinta persona, que no conoce las reglas del juego, se habrá arrellenado en un sillón junto al fuego. Uno de los cuatro jugadores le habrá asesinado aprovechando el momento en que no le tocaba jugar. ¡He aquí el crimen perfecto. ¿Cuál de los cuatro jugadores es el asesino?
-La verdad -refunfuñé-, no veo la menor emoción en ese crimen.
Poirot me dirigió una mirada de reproche.
-No ves ninguna emoción porque no intervienen viejas dagas, ni chantaje, ni esmeraldas robadas a algún ídolo chino, ni misteriosos venenos. Amigo Hastings, eres un ser melodramático. Lo que a ti te gusta no es un crimen, sino una serie de crímenes.
-Reconozco que tienes algo de razón en eso -contesté-.
El segundo asesinato es siempre el más emocionante del libro. Si el crimen se comete en el primer capítulo y durante el resto de la novela no hay nada más que el trabajo de seguir la pista, es una
cosa muy aburrida por su monotonía."

Un 15 de Septiembre de 1890 nacía Agatha Christie, y vamos a homenajearla con la reseña de la que fue mi primera lectura de su larga y conocida obra.
The ABC murders, o El misterio de la guía de ferrocarriles, fue publicada en 1936. Su argumento es simple: Hercule Poirot recibe cartas firmadas por un tal A.B.C. donde le va anunciando, uno por uno, una serie de asesinatos , en distintos poblados según un orden alfabético.
Producidos los primeros asesinatos, todo hace suponer que se trata de un asesino serial, y un gran despliegue policial actúa junto al detective en la investigación. Paralelamente, se nos narra lo que ocurre con uno de los protagonistas, un vendedor ambulante.
El relato alterna, entonces, los capítulos en primera persona narrados por el Cap Hastings, - el conocido amigo y colaborador de Poirot -, con otros narrados en tercera persona que hacen referencia a Cust, el otro personaje ya mencionado. 
La novela es entretenida, presenta un argumento sólido y coherente, de acuerdo al estilo clásico de la ficción detectivesca, y al estilo de la autora, con la típica reunión final donde el detective belga reune a los sospechosos, y desenmascara al culpable..No faltan elementos de humor, especialmente en la consabida interacción entre Poirot y Hastings, que contrapesa el elemento dramático vinculado a las muertes. También hay guiños al género detectivesco, a la obra de la propias autora, y al estilo del mismo protagonista, -y aquí Poirot habla de cuál sería su caso preferido- . Resulta, así, una muy entretenida obra, escrita en el mejor momento creativo de la autora, y como tantas otras, altamente recomendable para quienes quieran iniciarse en la lectura de Christie y en el género.
Permítaseme agregar aquí, para completar el análisis, una referencia a las versiones en la pantalla de esta novela.
Las obras de esta gran escritora han tenido, desde el inicio, una excelente relación con la escena: varias obras de teatro, - algunas de ellas, en su momento representadas simultáneamente - , las conocidas series para televisión de Poirot protagonizadas por David Suchet, Miss Marple - con protagonistas como Joan Hicson, June Whitfield, Geraldine McEwan y Julia McKenzie - , Partners in crime, The Agatha Christie Hour, o la francesa Les petits meurtres d'Agatha Christie; fueron llevadas al cine muchas de sus novelas, de la mano de grandes directores de la tallas de Rene Clair, Billy Wilder, Sidney Lumet, entre otros. 
En términos generales, casi todas ellas destacan por respetar el sentido dado por la autora a las novelas y a sus personajes más emblemáticos. Pero, en el caso que hoy nos ocupa, esto no ocurre. 
Además del episodio protagonizado por Suchet, que, por lo general, como en el conjunto de la serie, respeta el espíritu de la obra y del personaje, fue llevada a la pantalla en otras dos oportunidades:
En 1965 Frank Tashlin dirigió The alphabet murders, con dos  grandes actores como protagonistas: Tony Randall como Poirot y Robert Morley como Hastings, - y Anita Ekberg como femme fatale -. Se trata de una versión muy libre de la novela, en tono de comedia, una sátira que, presenta al belga como un intrépido agente al mejor estilo James Bond, y a Morley como el policía encargado de seguirle los pasos, mientras desentraña los extraños crímenes.
En los últimos meses se estrenó, The ABC murders,  - en formato de miniserie, con tres capítulos -, una promocionada versión, con John Malkovich como Hercule Poirot. Pero aquí tampoco se respeta al modelo literario. Si bien está muy bien construida en lo visual y en su desarrollo dramático, se nos presenta a un Poirot muy avejentado, y con una personalidad que en nada condice con la que lo caracterizó a lo largo de toda su vida en la ficción, aún en el que fuera su último caso; atormentado por un pasado traumático y un presente dramático, donde la policia lo desprecia y maltrata, y la gente lo insulta, en una Inglaterra casi fascista. Entiendo que la guionista y productora Sarah Phelps quiera introducir elementos de dramatismo más a tono con las actuales tendencias que predominan en la ficción detectivesca - detectives atormentados, por ejemplo -, pero, se altera demasiado el espíritu no solo de esta novela sino de toda la obra de la autora. Supongo que, a quien no conoce a la autora o al personaje, esta versión le gustará, pero, este Poirot tan alejado de su esencia, a mi no me gusta; por lo que, a diferencia de muchas otras adaptaciones al cine o a la televisión, esperemos que en el futuro, esta gran novela tenga mejor suerte. ¿Qué opinan?


martes, 9 de julio de 2019

La lectura de hoy: El misterio de las cuatro cartas, de Sophie Hannah

"¡Yo creo que todas las muertes son una tragedia! ¿No lo encuentra injusto, señor Poirot?
La palabra «tragedia» se quedó flotando en el aire. Si a Poirot le hubieran pedido que eligiera un solo término para describir la esencia de la mujer que tenía delante, habría elegido justo esa palabra. 
Casi fue un alivio para él oír que la formulaba en voz alta."





Hay una muy buena costumbre, en la literatura policial contemporánea, de volver a dar vida a grandes protagonistas del género, entendiendo ésto como un homenaje a ellos y a sus autores, y donde se destaca el respeto a la idiosincrasia de los personajes originales y al sentido literario plasmado en las obras. 
Eso es lo que ocurre en el caso que hoy nos ocupa, con esta nueva , - la tercera - aparición del gran Hercule Poirot, de la mano de Sophie Hannah.
Cuatro personas que reciben una carta falsamente firmada por Poirot donde se les acusa de matar a un hombre, se dirigen a éste para pedirle explicaciones. Así, nuestro famoso detective comienza a investigar un supuesto crimen, y, sobre todo, quién escribió las cartas, y la posible implicación de los cuatro acusados. Cuenta con la colaboración de su amigo, - y narrador de la historia -, el inspector Edward Catchpool. Comienza a desarrollarse, entonces una trama donde aparecen interesantes personajes y donde entran en juego temas como la relación entre padres e hijos, y sentimientos varios como  amor, odio,  resentimientos y culpas; y  donde, ante la dificultad para encontrar evidencias físicas, el genial belga hace lo que más le gusta, examinar la personalidad y el carácter de los distintos protagonistas.
Nos encontramos con un Poirot construido de una forma que no desentona en nada con respecto al original, y la autora, además, pone mucho cuidado en reproducir la ambientación, la estética, el estilo, y la construcción de la trama y del suspenso propias de Christie, pero agregándole un toque personal como es la caracterización más intensa de los personajes. Como Hannah afirmó en un reportaje "En mis libros, como en los de Agatha Christie, la trama es un componente importante, y las preguntas, los interrogatorios están ahí, pero yo intento introducir con sutileza una mayor profundidad psicológica de los protagonistas, porque en todas mis novelas hay esos dos ingredientes: las pistas, el misterio, los giros y la cuestión psicológica"
Bienvenido, entonces, este nuevo caso de Poirot, y el aporte de esta autora, que, sin perder su autonomía, nos traslada al mundo de Agatha Christie.

sábado, 14 de abril de 2018

La lectura de hoy: El misterioso caso de Styles, de Agatha Christie


“El gran interés despertado en el público por lo que en aquella época se denominó “el caso Styles” ha decrecido en una buena medida. No obstante, y en vista de la notoriedad mundial que acompañó al asunto, tanto la propia familia como mi amigo Poirot me han pedido que escriba un relato de todo lo acontecido. Confiamos en que quedarán silenciados de esta manera los rumores escandalosos que todavía continúan circulando”

Así comienza ésta, la primera de las novelas escritas por Agatha Christie.
 Nos encontramos con una obra que, sin ser de las mejores, es entretenida, de fácil lectura y que tiene el plus de presentarnos al gran detective belga.
La génesis de este relato la cuenta la autora en su Autobiografía: a partir de un desafío que le hizo su hermana, decide escribir un relato de detectives. Así lo manifiesta:
“Fue mientras trabajaba en el dispensario cuando se me ocurrió escribir una historia policíaca…Reflexioné sobre el tipo de relato policíaco que escribiría. Como me hallaba rodeada de venenos, quizás lo más natural fuera escoger la muerte por envenenamiento como el método ideal. Partí pues, de este hecho, que me parecía lleno de posibilidades. Jugué con esa idea, me gustó y, al final, la acepté. Entonces me dediqué a imaginar los personajes. ¿Quién moriría envenenado? ¿Quién lo envenenaría, a él o a ella? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por qué? Y todo lo demás. Se trataría de un asesinato íntimo, dada la forma peculiar de ejecución; todo ocurriría en familia, por decirlo de alguna forma.”

Una vez elegido el tema, describe cómo, influenciada por Sherlock Holmes, definió la existencia de un detective, asi nace Hercule Poirot [1],y de su amigo / colaborador y narrador: el Capitán Hastings. Luego comenzó a dar forma a los distintos personajes y a elaborar la trama.
El argumento es simple, y adelanta, ya, algunas de las situaciones que la autora planteará en muchas de sus novelas: Una casa en el campo, un asesinato, un grupo reducido de sospechosos… la investigación, y la explicación final de Poirot al resolver el crimen.
La acción, ambientada en 1916, se inicia en una mansión rural donde vive una adinerada anciana con su familia. Cuando esta muere envenenada, las primeras sospechas caen en su esposo, acusado de querer su fortuna, pero luego surgen evidencias que apuntan a otras personas, haciéndose el caso más complejo. La sagacidad de Hercule Poirot, logrará resolver el crimen.

A disfrutar, entonces con la lectura del Misterioso caso de Styles


[1] Ver artículo sobre Hercule Poirot en el blog 

jueves, 15 de marzo de 2018

La lectura de hoy: El testigo mudo, de Agatha Christie


La señorita Arundell murió el día primero de mayo. Aunque la
enfermedad fue corta, su muerte no causó mucha sorpresa en la
pequeña ciudad de Market Basing, donde había vivido desde que era
una muchacha de dieciséis años. Porque, de una parte, Emily
Arundell, la única sobreviviente de cinco hermanos, había rebasado
ya los setenta, y, de otra, había disfrutado de poca salud durante
muchos años. Además, unos dieciocho meses antes estuvo a punto
de morir a causa de un ataque similar al que acabó con su existencia.
Pero si la muerte de la señorita Arundell no extrañó a muchos,
ocurrió algo relacionado con ella que causó sensación. Las
disposiciones de su testamento levantaron las más variadas
emociones: asombro, cólera, profundo disgusto, rabia, enojo,
indignación y comentarios para todos los gustos.



Así comienza El testigo mudo, escrito por Agatha Christie en 1937.
Fue la última colaboración de Poirot con el Cap. Hastings, quien hace de narrador, antes de su último encuentro en Telón.
Esta obra, reúne los elementos característicos de muchos de los relatos de la autora. Una dama adinerada se accidenta en su casa y comienza a sospechar que el “accidente” no fue tal, y le escribe a Poirot pidiendo ayuda. Poco después fallece. Un testamento que se cambia por otro, un reducido grupo de sospechosos – sobrinos que esperaban heredar-, y un perro, son protagonistas de esta entretenida novela, donde, entre visitas familiares y sesiones de espiritismo, se destaca el poder deductivo de Poirot para determinar primero que lo que pasó por muerte natural fue un crimen, y, luego para dar con el culpable.

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